Últimamente, el acuerdo con la frase "credit is the name of the game" se ha generalizado, ya que el crédito es una herramienta muy importante para el crecimiento económico tanto individual como colectivo. Sin embargo, un tema potenciado en época de crisis es el de la cartera vencida y la morosidad de la cartera de crédito tanto de bancos como de otras empresas que ofrecen crédito.

La crisis financiera se junta con la cultura del no pago (Rubio, 2006) para ampliar el problema. Se habla mucho de nuevas técnicas de cobranza, derivadas de la venta a descuento de cartera de crédito de difícil recuperación. De hecho, los noticieros han criticado mucho las técnicas agresivas que utilizan los despachos de cobranza para motivar el pago (López Dóriga, 2009).

Pero poco se habla de las técnicas de otorgamiento de crédito y de la efectividad de los análisis de crédito; …no se habla de la efectividad de los productos de crédito para resolver realmente las necesidades de los clientes. El crédito debe de analizarse a conciencia, y su análisis no debe prostituirse al afán de incrementar los niveles de colocación.

Existe la creencia respecto de que el riesgo se limita sencillamente mediante la pulverización de los portafolios; …que el riesgo colectivo es menor al riesgo individual de las partes que lo componen. Eso es parcialmente cierto, siempre que las cuentas de crédito individuales no compartan variables de riesgo en común.

Es en este punto donde debemos considerar el concepto de concentración, que se refiere a qué tantos créditos de la cartera tienen riesgo por factores exógenos similares (Elizondo, 2003). Si un portafolio muy pulverizado se compone de cuentas por cobrar indexadas a tasa variable, el riesgo del portafolio se encuentra en función en gran parte, de las tasas de interés; …entonces aunque el portafolio se componga de muchos créditos, el riesgo está concentrado.

La granularidad también es un factor a considerar en un portafolio. Este término se refiere a qué tanto del monto total de la cartera se encuentra representado por un número relativamente limitado de créditos (Elizondo,2003). En este sentido, un portafolio que tiene un gran número de cuentas de crédito y bajos niveles de concentración, puede ser más riesgoso en su conjunto si el valor nominal de uno solo de los créditos representa, digamos, el 90% del valor total del portafolio. Esto mermaría el efecto de la pulverización.
 
La calidad del portafolio depende entonces por un lado, de la calidad de cada cuenta de crédito individual y por el otro, de que los riesgos inherentes a cada cuenta sean relativamente excluyentes. Considerar esto último es lo que se omitió en las emisiones de bursatilización de cartera hipotecaria que incumplieron en Estados Unidos entre los años 2007 y 2008 (Ramos Francia, 2009).
La responsabilidad en la colocación de productos de crédito es compartida. Los diseñadores de los productos de crédito ven su realidad como ellos la quieren ver y no como es en verdad. Esto es que diseñan productos de crédito como ellos los quieren para maximizar rendimientos o para motivar las ventas. Por otro lado, los vendedores de productos de crédito muchas veces colocan créditos con el afán de cumplir con cuotas de colocación fijadas irresponsablemente, independientemente de si los clientes necesitan esos productos, de si les van a servir de algo o de si van a tener la capacidad financiera para pagarlos.

La responsabilidad comienza con el diseño de productos de crédito que afecta a la operación de éstos mismos. Ya sea por cuestiones de simplicidad o de rentabilidad, algunos bancos, por ejemplo, están cobrando los intereses en sus tarjetas de crédito con base en el saldo promedio de las cuentas, y no con base en los saldos insolutos efectivamente presentados en un periodo. Esto desmotiva al cliente para realizar pagos parciales mayores al mínimo, ya que tendrá que pagar los mismos intereses si paga el mínimo a los que si paga el 95% de su saldo.

Portu parte, la Condusef está haciendo esfuerzos importantes para educar a los usuarios de servicios financieros (http://www.condusef.gob.mx/Sitio_Ed_Fin/index.html). En su página de Internet (Cómo Reducir Deudas en Tarjetas de Crédito, 2009) sugiere una método que denomina Acelerador de Pagos, como una estrategia para reducir las deudas de las tarjetas de crédito. Esta estrategia considera ir realizando pagos parciales hasta la total liquidación del saldo. El problema es que no pagar el total del saldo incrementa el costo relativo de la deuda conforme a lo expuesto en el párrafo anterior.

Por otra parte, los vendedores de tarjetas de crédito ofrecen plásticos a cualquier persona, sin hacer análisis de crédito concienzudos; algunos hacen poco más allá de una revisión de los reportes de crédito y la consecución de una fotocopia de cualquier documento que parezca un comprobante de ingresos. BANXICO y la CNBV han realizado esfuerzos para regular a las instituciones financieras en este sentido, pero aún falta un método eficaz para un verdadero control, así como una regulación específica para las instituciones financieras aún no reguladas.

La Condusef también ha hecho una ardua labor para regular las operaciones de quienes ofrecen servicios financieros, pero ciertamente aún falta mucho por hacer. Las ideas existen; se sabe lo que hay que hacer pero pareciera que la presión política es muy grande (Rubio, Azuara, Jaime, Hernández, 2006).

De la Cruz Gallegos (2009) asegura que los bancos en México tienen un ingreso extraordinario y su evolución dependerá de los programas de rescate. Entonces, si los bancos tienen altos ingresos, ¿por qué necesitarían ser rescatados? Parte de la respuesta radica en que sus rendimientos no son los mismos porque no están recuperando la cartera de crédito en niveles aceptables. El problema no es tanto de la cobranza como de la estructura de los productos de crédito y de la colocación de los mismos.

Lo que es un hecho es que no debemos esperar, en primer lugar, a que el Gobierno nos regule respecto de lo debemos hacer. Los oferentes de servicios financieros deben actuar con responsabilidad para que al final, su cartera de crédito y sus márgenes de utilidad incrementen. Aunque sus ventas no presenten los incrementos marginales esperados, la rentabilidad de largo plazo valdrá la pena.
Es cierto que el crédito es una herramienta excelente para financiar el consumo y el desarrollo productivo. Según ideas del Dr. Ranferi Molina (2009):

…los bancos desempeñan un papel fundamental en la creación de los niveles de vida de las economías. Tienen el compromiso de estimular y recolectar el ahorro de una sociedad y distribuirlo entre las empresas y sectores que necesitan del capital como insumo para llevar a cabo sus operaciones productivas. Al distribuir el crédito y ofrecer servicios de sistemas de pago y protección de los depósitos, los bancos pueden convertirse en un pilar para el desarrollo económico de México.

Más allá de esto, en tanto el grueso de la población no tenga los conocimientos y habilidades técnicas para manejar el crédito adecuadamente, se debe de cuidar mucho la cuestión de la colocación. Los oferentes de créditos deben colocar productos de crédito afines a las necesidades de los clientes y de acuerdo a su capacidad de pago.

Se debe de analizar el crédito desde un punto de vista frío, e independiente de las cuotas de colocaciones. Quienes crean estas cuotas deben de estar conscientes de la importancia del otorgamiento responsable del crédito.
En este sentido, las cuotas de colocaciones no deben evaluarse en el corto plazo, sino después de que los créditos se hayan recuperado. Sólo entonces se deberán de pagar las comisiones conducentes por la buena colocación de los productos financieros. La compensación por la colocación de ventas de crédito debe de pagarse en función del grado de recuperación que estas ventas hayan experimentado.

Es por todo lo anterior que las áreas de producto de crédito, de colocación y de cobranza deberán de trabajar de la mano, ya que los resultados de cada área dependerán los unos de los otros. Es imperativo que estas áreas actúen con la responsabilidad de colocar los productos de crédito que los clientes necesitan, y a quienes tengan los medios para pagarlos.

Últimamente hemos visto en todo el mundo que mientras haya un acuerdo de las partes, se firme un contrato y sea legal, se hace prácticamente cualquier cosa. Hemos visto cómo se ha dejado volar la creatividad financiera sin el menor código moral, más allá de la legalidad. Es por esto que debemos hacer un análisis introspectivo de cómo estamos haciendo las cosas y por qué.

 

 

Referencias:
ELIZONDO, Alan; ALTMAN, Eduard I.; DE LA FUENTE, Ma. de Lourdes; FINGER, Christopher C.; GUTIERREZ, Javier; MINA, Jorge; SEGOVIANO, Miguel (2003). Medición Integral del Riesgo de Crédito. México. Editorial Limusa. 1° edición.
DE LA CRUZ GALLEGOS, José Luis (2009). Sistema Bancario ¿Caída Anunciada?. Ejecutivos de Finanzas. No. 76 Año XXXVIII. Abril de 2009. pg. 22-28
RUBIO, Luis; AZUARA, Oliver; JAIME, Edna; HERNÁNDEZ, César (2006). México 2025: El Futuro Se Construye Hoy. México. Centro de Investigación Para el Desarrollo, A.C. 1° edición.
LÓPEZ DÓRIGA, Joaquín. (14 de agosto de 2009). Noticiero con Joaquín López Dóriga. México: Noticieros Televisa
RAMOS FRANCIA, Manuel. Director General de Investigación Económica de Banxico. (Conferencia del 24 de septiembre de 2009). La Economía Internacional. México, D.F.: LXII junta trimestral de CAPM Oxford Economic Forecasting.
Condusef (2009). Cómo Reducir Deudas en Tarjetas de Crédito. 1 de septiembre de 2009. http://www.condusef.gob.mx

MOLINA BENÍTES, Ranferi (2009). Identificación de las Principales Variables Endógenas que Permiten a las Pymes en Acceso al Financiamiento Bancario: Un Enfoque Basado en el Análisis de la Gestión Interna y el Plan de Negocios. Tesis para obtener el grado de Doctor en Administración dirigida por el Dr. Carlos Miguel Barber Kuri. Universidad Anáhuac México Sur. México.