En nuestros días la innovación es una constante a la que se orientan esfuerzos del sector privado y también del sector público.
La innovación se percibe como una alternativa para incrementar la productividad, reactivar la economía, generar inversión y apoyar a quienes teniendo ideas novedosas y rentables carecen de recursos suficientes para concretar su idea o bien escalar a otros niveles.
Muchos esfuerzos y recursos se orientan a establecer las condiciones para que un proyecto novedoso concurse para obtener el apoyo de inversionistas que no solo crean en el proyecto sino que además aporten su experiencia y conocimientos para lograr su desarrollo integral, para comprometerse junto con el emprendedor en el éxito que se busca y con ello garantizar una tasa de retorno atractiva sobre el capital aportado, esta es la tarea de un Inversionista Ángel.
Este es un concepto que no es una condición exclusiva de nuestro país, en América Latina existen innumerables programas que están orientados al apoyo de emprendedurismo innovador por parte de inversionistas.  Los sectores en que se han presentado mayores iniciativas son: tecnologías de la información y comunicación, salud y farmacéuticos.
En el informe Perspectivas Económicas de América Latina 2014 presentado por la OCDE, CAF Y CEPAL se dice: “… es importante establecer un sistema de innovación robusto, potenciar una buena base empresarial y habilitar un sistema capaz de generar un flujo relevante de conocimientos y tecnologías, además de disponer de financiamiento y de un marco legal apropiado.
En una visión global del ecosistema que se requiere se identifican tres grandes categorías de instrumentos: financiamiento, desarrollo de capacidades empresariales y reformas del marco regulatorio.
En el tema del financiamiento y generación de capacidades empresariales se busca despertar el interés del sector privado para incorporarse con una mayor participación junto con el sector público, en tanto que en el tema de reformas en el marco regulatorio la tarea corresponde básicamente al sector público.
Como resultado del trabajo de investigación presentado, en el siguiente cuadro se puede apreciar de forma comparativa los avances en 5 países latinoamericanos en relación con México.
 

Todo lo anterior nos lleva a concluir que estamos en un tiempo de cambios en el que los inversionistas tienen un papel relevante a partir de considerar como estrategia de inversión participar en un esquema integral como INVERSIONISTAS ÁNGELES apoyando el emprendedurismo serio, el que se basa en un proyecto muy bien estructurado y documentado para despertar el apetito del emprendedor y garantizar la integridad de su aportación como socio y la rentabilidad del proyecto.
A las instituciones vinculadas con la educación nos toca educar a nuestros jóvenes en este nuevo esquema que indudablemente representa una oportunidad para su plan de vida profesional.