Universidad Anáhuac México Sur
¨Proyecto Arqueológico Magdala

MAGDALA. UN PROYECTO ARQUEOLÓGICO QUE PONE EN ALTO EL NOMBRE DE MÉXICO

  • weqawe Marcela Zapata, destacada arqueóloga mexicana y académica de la Universidad Anáhuac México Sur, Directora del Proyecto Magdala.
  • Imagen de la Sinagoga del Siglo I, cuyo relevante hallazgo motivo el desarrollo del proyecto Magdala.
  • La labor de excavación que se está llevando a cabo es extremadamente minuciosa y artesanal, con el fin de preservar fielmente cualquier hallazgo, independientemente de su tamaño.
  • Mosaico característico del Siglo I descubierto durante las excavaciones
  • Uno de los característicos módulos de excavación, donde se puede observar la labor de voluntarios.
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El 10 de septiembre de 2009, la Autoridad de Antigüedades de Israel dio a conocer el importante y sorprendente descubrimiento de los restos de una sinagoga del siglo I, durante las excavaciones sobre el terreno del futuro “Magdala Center”, en Magdala, región de Galilea, Israel. Se trata de la séptima sinagoga del siglo I (periodo del Segundo Templo) y la primera, hasta el momento, de tiempos de Jesús en los alrededores del Mar de Galilea.

El 28 de junio de 2010 esta Autoridad otorgó la licencia para la dirección del proyecto arqueológico en la zona a México, siendo la Universidad Anáhuac del Sur la institución académica responsable, bajo la dirección de la arqueóloga Marcela Zapata, en convenio con el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM y con la Autoridad de Antigüedades de Israel.

¿Por qué la relevancia de este proyecto?

  • Es la primera vez que México lidera un proyecto de arqueología bíblica.
  • Es considerado el mayor descubrimiento arqueológico en Israel de los últimos 50 años.
  • Es un proyecto académico – científico liderado por la Universidad Anáhuac Sur en colaboración con el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM.
  • Se espera, mediante el estudio de la zona, donde se asentaba el pueblo de Magdala, dar a conocer los usos y costumbres de las personas que lo habitaban. Esto podría además dar luz sobre la transición en la zona entre cristianos y judíos.
  • Lo anterior es posible utilizando una metodología única y muy específica que combina diversas disciplinas y que ha sido diseñada en México, por la Dra. Linda Manzanilla Naim. Es el fundamento de la arqueología científica.
  • Supone muy probablemente la última oportunidad de conocer a detalle la vida de las personas que vivieron durante la época de Jesús. Esto porque se tiene la licencia para estudiar la totalidad del antiguo pueblo de Magdala, en 3 hectáreas, y el resto de pueblos de entonces ya han sido urbanizados.
  • Además del discurso histórico interreligioso, promueve la cooperación internacional y un mayor conocimiento de la arqueología, gracias al programa de voluntariado.

El pueblo donde naciera María Magdalena y que fuera destruido por los romanos hacia el año 70 de nuestra era, ha vuelto a ser centro de atención, en pleno Siglo XXI, por parte de académicos y científicos de todo el mundo. Y son los arqueólogos mexicanos, entre ellos Marcela Zapata y Luis Barba, quienes tienen el liderazgo de este proyecto.

El proyecto: duración, objetivos y fases.

El proyecto arqueológico abarca un total de 3 hectáreas. Se utiliza la metodología propia de la arqueometría (arqueología científica) para ir procesando toda la información disponible hasta obtener los resultados finales. Posteriormente, se dejará el sitio abierto al público como parque arqueológico.

El proyecto, que inició en julio de 2010, tiene una duración aproximada de 3 años. En términos generales se espera poder presentar una visión objetiva de la historia del pueblo de Magdala y comprender su importancia económico-comercial durante el periodo conocido como del Segundo Templo. Esto a través de la identificación de unidades habitacionales, patrones de conducta, actividades, usos y costumbres, rituales domésticos, rutas de comercio, etc.

A un año del inicio

Una vez concluido el primer año de labores, las excavaciones han arrojado importantes hallazgos y unas primeras aproximaciones a los usos y costumbres de los habitantes de Magdala durante su máxima ocupación a lo largo del siglo I.

Se han excavado 1,280 m2 distribuidos en tres módulos o zonas de excavación, en los que se han develado una serie de estructuras. Cabe destacar el descubrimiento de un complejo de cuartos (ver fotos 1 y 2 al final del documento) con apisonados de tierra y puertas que dan acceso a un patio abierto, un área común, con escaleras y piso de bloques de basalto. Llama la atención el excelente estado de conservación de los muros, los cuartos, pasillos y escaleras, así como de los pisos de basalto, en especial del mosaico y del miqvé (baño judío de purificación con 7 escalones que representan los 7 días de la creación). Todos los elementos hacen que el complejo habitacional cobre una gran importancia: se trata de un espacio privado al cual, posiblemente, sólo tenían acceso determinadas personas o familias. La cerámica, el vidrio y las monedas recuperadas confirman que estamos en un conjunto habitacional del siglo I.

En la actualidad se está trabajando en un cuarto módulo que abarca una extensión de 396 m2. A diferencia de los otros conjuntos habitacionales, este se ha caracterizado por estar limitado en sus cuatro extremos por calles, lo que nos indica que los cuartos y pasillos corresponden a un barrio o manzana completa de la ciudad de Magdala.

Los resultados obtenidos hasta el momento permiten dar una primera interpretación: si bien, de acuerdo a Flavio Josefo, los habitantes de Magdala fueron los primeros en poner resistencia en el año 67 al paso del ejército romano en su camino rumbo a Jerusalén (lo que significaría que la ciudad de Magdala fue testigo de una batalla), lo cierto es que las pruebas arqueológicas y sus asociaciones con los espacios y la arquitectura, hasta el momento, sugieren lo contario. No hay evidencia de una batalla en la zona, tampoco hay datos que den pie a pensar en un abandono súbito. Por el contrario, todo hace pensar que los habitantes de Magdala, tras el paso de los romanos, tuvieron el tiempo suficiente para abandonar sus casas de una manera paulatina y de que se llevaron consigo todas sus pertenencias. Esa puede ser la razón de que hasta el momento no tengamos contextos primarios. Las asociaciones de materiales y las áreas de actividad nos hablan de un gran movimiento, lento, hacia el sur de la región de Galilea.

La siguiente etapa se presenta muy apasionante, pues el nuevo módulo a excavar es el puerto, a través del cual se espera obtener mucha información económica e, incluso, de la diversidad de etnias que habitaron Magdala durante el siglo I.

Voluntariado

Uno de los aspectos más destacados del Proyecto Magdala en este primer año ha sido la intensa labor de voluntariado, un maravilloso ejemplo de cooperación internacional. Son ya más de 200 los voluntarios, jóvenes interesados en la arqueología, procedentes de países como México, Alemania, Chile, España, Estados Unidos e Israel, entre otros.

“Este proyecto nos abre una oportunidad única para demostrar que los estándares de la arqueología mexicana están al mayor nivel internacional”. Marcela Zapata Meza, Responsable del Proyecto Arqueológico Magdala, arqueóloga mexicana y académica de la Universidad Anáhuac México Sur.
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